Porque aunque nos separen 2.797 km (lo he mirado en el Google!), se que siempre la tendré junto a mi, ¿sabéis por qué?, porque ella me enseño que muchas monedas feas hacen una grande, que si me caigo tengo que levantarme soplar mis heridas y olvidarlas, que él pensó en mi en su último momento, que las risas a las 4 de la mañana son posibles, que reír hasta más no poder también, porque ella me ha enseñado a que mi mejor amiga puede es
ELLA.
¡Además no me digais que no es guapa la tía!